5 claves para ver The Walking Dead

Escrito por Un Tipo Serio el 17 de octubre de 2012

La esperada tercera temporada de The Walking Dead ya comenzó, y si eres de los que todavía tiene dudas para comenzar a ver esta excelente serie, te damos las claves para que lo hagas como todo un experto.

El argumento no es muy complicado. La especie humana está seriamente amenazada por una epidemia que hace que las personas regresen de la muerte, sin conciencia, pero con un hambre imparable por la carne cruda (y fresca) de otros mamíferos (pero especialmente otros seres humanos). Es la situación típica de una hecatombe zombi: una situación inicial de emergencia no se pudo controlar, y ahora los sobrevivientes están solos, sin ley oficial, ni gobierno, ni derechos humanos, intentado sobrevivir en un mundo donde se han transgredido todas las convenciones sociales y morales.

Entonces en este escenario nos encontramos al ex agente de policía Rick Grimes, personaje principal de esta historieta creada por Robert Kirkman y Tony Moore y llevada a la televisión por Frank Darabont, quien despierta de un coma que lo mantuvo ajeno al inicio de la tragedia. Al encontrarse con su familia y un grupo de sobrevivientes, se convierte en el líder, al principio tratando de mantener al balance democrático y aferrándose a sus valores éticos, pero poco a poco adaptándose a una nueva realidad donde la libertad se sacrifica por la supervivencia.

Vale, no resumiré ni analizaré toda la serie. Sólo quiero destacar las claves de su argumento, para que los que aún no la hayan visto tengan una noción de los conflictos primordiales (y si eres un férreo anti-spoiler, entonces deja de buscar reviews y ponte a ver de una vez la serie):

 

1. No te encariñes demasiado con los personajes: en la historia, a los zombis los llaman walkers (caminantes), lo cual lleva a la idea de que la muerte anda literalmente caminado por la calle. Es un escenario sumamente peligroso donde en cualquier momento, ante el menor descuido, alguien puede morir devorado por muertos vivientes, o caer infectado sin ningún antídoto que revierta el proceso degenerativo. Nadie está a salvo. Además, hasta ahora la serie no ha mostrado ninguna esperanza de cura: el mundo parece estar resignado a la hecatombe, más aún cuando descubrimos que todo ser humano es portador del virus (sólo le basta morir por las causas que sea para revivir sin conciencia).

2. Por estas razones, no debes esperar reacciones lógicas o humanitarias de los personajes: es lo más cercano al fin del mundo como lo conocemos. Es la vida o la muerte. En este punto en donde los vivos pueden terminar siendo más peligrosos que los muertos andantes.

3. Si no te gusta la sangre ni las vísceras ni los cuerpos mutilados, mejor cambia el canal: hay escenas hardcore, cercanas al Body horror, hay desmembramientos y zombis que de solo verlos dan ganas de irse en vómito… Y ésa es una de las cosas que más amamos los fanáticos de TWD y sin duda uno de sus principales atributos: el grandioso trabajo de maquillaje. Si estas cosas te dan asco, bueno, esta historia no es para ti.

4. Sin embargo, TWD es una serie dramática: tampoco esperar que cada capítulo sea una carnicería perpetua. Hay episodios centrales donde el desarrollo psicológico de los personajes es el principal atractivo. Todo es cuestión de balance, no es el terror ilógico de una película de serie B de los ochenta… pero tampoco es Downton Abbey.

5. Grita si quieres gritar, al final es una historia de zombis: no es necesario reprimirse. TWD es una de las pocas series de televisión actual que apostó por el género del terror. Y vivir el terror es gritar, taparse los ojos y prender la luz de la habitación sólo por precaución (eso sí, procura desinhibir tus reacciones de susto en la más estricta intimidad).

 

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