¿Es bueno o malo pedir prestado para pagar deudas?

Escrito por @fjgonzaleza el 27 de Agosto de 2016

La mayoría de las personas que están inundadas de deudas aplican lo que se conoce como “el reciclaje de deudas”, que no es otra cosa que pedir prestado para cumplir el compromiso (en muchos casos “moroso”) con un acreedor.

Esto es utilizado para salir de la emergencia, muchas veces ligada con la insistencia o “amenaza” del acreedor. Pero no proporciona una solución al problema de las deudas, sino lo amortigua (al menos de momento), hasta que el nuevo acreedor exija la devolución del monto prestado. No hay que olvidar algo: una persona que aplique el reciclaje de deudas es la confirmación del grave deterioro de sus finanzas personales o familiares.

Sin embargo, en mi opinión, hay una excepción a la regla y es la de cambiar las deudas rotativas por deudas fijas (o de plazo fijo). Las deudas de tarjetas de crédito son del tipo rotativo, pues aunque la misma se calcule para ser pagada en un lapso de 26 meses (al menos en Venezuela), cada vez que la persona haga nuevos consumos, ese plazo de 36 meses se va inicializando de nuevo y proyectándose en el futuro.

Por ejemplo: si un cliente hace un consumo con su tarjeta de crédito y decide no utilizarla más, y, además de eso, se dedica a pagar únicamente lo que está reflejado en la casilla de “pago mínimo” de su tarjeta, entonces esta persona tardará 36 meses exactos en llevar su tarjeta a cero.

Pero, si el cliente consume con su tarjeta de crédito y se dedica a hacerle consumos nuevamente todos los meses, entonces el banco le va a calcular sus pagos mínimos extendiendo cada vez el lapso de 36 meses para que el cliente pueda llevar su tarjeta a cero. Es por ello que si la persona se limita a realizar estrictamente los pagos mínimos de su tarjeta, e igualmente, hace consumos frecuentemente con ella, pasarán muchos años antes que pueda llevar su tarjeta a cero.

Existe una solución muy sencilla para esto, y aunque pudiera ser confundida como reciclaje de deudas, realmente no lo es. Pida un “crédito paralelo en efectivo”, por un máximo de 36 meses, el cual es el plazo máximo estipulado por el banco, y con ese dinero lleva su tarjeta a cero. Asegúrese de guardar la tarjeta en su casa, para no caer en la tentación de seguir consumiendo con ella.

Con esta operación ha llevado la deuda de su tarjeta de crédito (rotativa) a una deuda de tipo fijo. Con ello lograrás:

  • Mayor control sobre su deuda, ya que le puso punto y final a la misma.
  • Posiblemente menor tasa de interés, ya que algunos bancos le darán este tipo de crédito con una tasa más baja.
  • Esto debe complementarse con retirar la tarjeta de crédito de su cartera, con el objeto de impedir caer de nuevo en la tentación de utilizarla.

Te deseo todo el éxito financiero posible.

 

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Félix González

Recomendaciones de Finanzas Personales y Emprendimiento, Asesor para el uso de deudas y Tarjetas de Crédito. Autor del Libro: “Sin Miedo a las Deudas”.

Twitter: @fjgonzaleza

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