Esas maravillas que vemos como algo normal

Escrito por @EliBravo el 24 de Noviembre de 2014

Vivimos tiempos fascinantes aunque nos cueste creerlo. Escribo en el aire, desde el asiento 2E en clase ejecutiva. Almorcé salmón noruego, vino chileno y café venezolano a 30 mil pies de altura. Sin duda, una pequeña proeza logística cuyo único fin es brindar placer al viajero. Visto en contexto esto es un privilegio, pero si caemos en comparaciones, podría lucir una como una nimiedad si pensamos que a esta misma hora hay decenas de pasajeros flotando en primera clase entre París y Dubai acariciados por lo que es, literalmente, un lujo asiático.

Solo por aclarar, esta no es una disertación sobre la relatividad del lujo. Porque el orden de las cosas ha sido siempre así: existen ciertas personas (Kim Kardashian, por ejemplo) cuya vida cotidiana se revela ante los ojos de otras como un festín inalcanzable (Ana X, digamos). Claro, hoy en día existen más billonarios que antes y no hace falta la sangre azul para alcanzar el reinado de las masas.

Esta es una divagación sobre las maravillas que nos rodean y la poca conciencia que solemos tener de su existencia.

Una de las historias que más llama la atención de mis hijas tiene que ver con mi infancia televisiva. En aquel entonces, pongamos mediados de los setenta, en Venezuela veíamos únicamente cuatro canales de televisión en blanco y negro. Eso era todo. Si querías ver la pantalla a color debías instalar algo llamado el antifiltro (un dispositivo jamás apareció en casa) y lo más parecido al entretenimiento on demand era una película en Betamax (que no todos teníamos)

Ahora explícale eso a unas niñas que han crecido con Netflix, YouTube y Nintendo. Es como imaginarse el mundo sin teléfonos, y no hablo de los inteligentes. O sin electricidad. Para muchos esto sería el equivalente a vivir en las cavernas, con el agravante de que no se parecería a la película de los Croods.

Fíjate bien. Este es un mundo fascinante, dentro y fuera de la pantalla.

Entre las expresiones anglosajonas que más valoro esta take it for granted. La mejor traducción sería “asumir que algo está garantizado” y aplica para esas cosas o situaciones que experimentamos como el estándar normal, incluso, como si así hubiesen sido desde siempre.

Pero basta tomar consciencia por un instante para abrir las puertas al asombro. Porque almorzar salmón sobre las nubes es una proeza ante las verduras hervidas que mis ancestros debieron haber comido durante las semanas que duró su viaje transoceánico a las Américas. Aquellos eran tiempos cuando la idea de bussiness sonaba más a “mano de obra inmigrante y barata” que a cualquier otra cosa.

Lo que me trae de vuelta a este presente fascinante y todas sus posibilidades. Porque estoy convencido de que no necesariamente todo tiempo pasado fue mejor, creo que lo mejor que podemos hacer ante tantas maravillas cotidianas es tomarnos un instante para observarlas, ser conscientes de su existencia y disfrutarlas de la mejor forma posible.

O dicho de otra manera, de poco sirve tener un mundo de oportunidades al alcance de la mano si nuestro mayor interés es matar el tiempo, aletargar la mente o hacer lo que nos dicen que debemos hacer. Este mundo se despliega de formas muy diversas (y muchas veces contradictorias) para ofrecernos caminos que nos permitan construir la vida que queremos.

Reconoce. Disfruta. Aprovecha todo lo que tienes a mano.

P.D. Que Kim Kardashian sea un fenómeno insufrible no me parece señal de decadencia, al contrario, es una muestra de que con olfato, desfachatez y escrúpulos en el subsuelo es posible cautivar audiencias. Asunto nada nuevo, solo que ahora Twitter lo hace inmediato y masivo. Así que Kim, a su modo, ha sabido exprimirle el jugo a su (¿pobre?) vida.

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Eli Bravo

Comunicador en serie. Graduado en Periodismo en la UCAB. Director y Editor Ejecutivo de http://inspirulina.com. Su interés es todo lo humano (lo divino una vez cae el sol) Presentador de radio y TV, es autor de 6 libros. Su primera novela se titula “Una ola tras otra”. Más en http://elibravo.com/ y en @EliBravo.

Twitter: @EliBravo

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