La fidelidad. Más allá de la relación de pareja

Escrito por @balvarezf el 16 de abril de 2015

Generalmente asociamos el término fidelidad al compromiso o constancia que tenemos respecto a los otros, y por ello, hablamos de ser fieles a la pareja, a los amigos, a los padres, etc. Pocas veces nos detenemos a revisar cómo se encuentra la fidelidad en la relación más importante que mantenemos y mantendremos hasta el final de nuestros días, esto es, la relación con nosotros mismos. Sin importar lo que otros deseen o piensen: ¿Eres capaz de mantener tus puntos de vista?, ¿Cambias tu forma de ser dependiendo del lugar o de las personas que frecuentas?

Aprender de la fidelidad hacía sí mismo es para muchos una tarea difícil. Algunos fuimos criados en hogares donde se elogiaba al obediente, al que seguía los patrones sociales independientemente de sus propios intereses y nos acostumbramos a generar comodidad a los demás. Por ello, sometidos a la fidelidad externa, al “qué dirán” terminamos anulando nuestros más sentidos intereses y sueños. Todos en alguna medida hemos estado expuestos a la influencia exterior, el gran obstáculo emerge cuando el individuo toma sus decisiones partiendo siempre del cómo lo tomarán los otros, que querrán los demás y cómo se sentirán. No estoy justificando con ello preservar la fidelidad personal generando daños a terceros y sin importar las consecuencias de nuestros actos, no se trata de eso. La fidelidad hacía sí mismo es un asunto de conciencia individual, que lejos de afectar a los otros, produce en la persona una coherencia interior entre lo que piensa, siente, dice y hace. En fin, una congruencia del ser que expresa su propia autenticidad en armonía con la individualidad de los demás.

Ahora bien, ¿Qué podemos hacer para aprender a ser fieles con nuestros pensamientos, aspiraciones y sueños?

En primer lugar, debemos transitar por un proceso de autoconocimiento: sólo podrás lograr de los demás relaciones genuinas y fieles si eres capaz de mostrar tu verdadero rostro. Eso pasa por preguntarte: ¿Quién eres?, ¿En qué crees?, ¿Qué es lo más importante para ti en la vida?, ¿Cuáles son los principios que te sostienen? Teniendo claro estos aspectos sabrás con certeza hacia dónde diriges tus pasos. Así, será muy probable que encuentres personas que se hallen en esa misma sintonía y que te aporten como espejos de vibración un aprendizaje. Por lo general, las personas que resienten que no encuentran parejas fieles y con compromiso, en lo más profundo de su ser no actúan con fidelidad hacia ellos mismos. Se convierten en una fachada para conquistar, ser agradables, ser aceptados por el otro y terminan por ofrecer una persona que no se corresponde con lo que desean y aspiran. Cierto es que no se trata de una regla para todos los casos, pero cuando tengamos alguna situación de infidelidad que trabajar, preguntemos primero: ¿Qué tan fiel hemos sido con nosotros mismos?

En segundo lugar, aprende a decir no: sé que no es tarea fácil, sobre todo por la educación que hemos recibido. Sin embargo, es necesario mostrar lo que somos antes que renunciar a ello para agradar y ser buenos a los demás. Algunas decisiones que tomamos por más inofensivas que puedan parecer al final nos pueden llevar a caminos inesperados que son absolutamente ajenos a nosotros mismos. En el reto de empezar a “decir no” encontraremos personas que estarán en desacuerdo con nuestra actitud y transformación, emitirán juicios, nos calificarán de “malos”, “difíciles”, “absurdos”, etc. Quizás algunos pensarán que ya no les queremos. Debemos estar preparados para esa eventual “decepción” que ocasionaremos a aquellos afectos acostumbrados a la complacencia permanente. Lo alentador de todo es que si sabemos hacerlo gradualmente, en el camino, nuestros seres queridos, amigos y aliados empezarán a entender nuestra verdadera esencia y a comprender lo que somos.

Sin duda alguna, cuando una persona empieza a ser fiel consigo misma, encuentra lo que necesita para ser más dichosa, vive en sintonía con lo que le hace feliz y encuentra paz en cada decisión que debe tomar. Antes de exigir la fidelidad a los demás, examina cómo vives tu propia fidelidad. Si decides transitar el camino de la fidelidad hacía ti mismo te conectarás con una mayor fuente de expansión en todos los ámbitos.

Recuerda que “Elevando tu pasión inspirarás al mundo”.

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Brirkellia Álvarez

Life coach y comunicadora. Construyendo un “Plan B” con pasión e inspiración.

Twitter: @balvarezf

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