Las neuronas marcan caminos en tu mente

Escrito por @EliBravo el 12 de septiembre de 2014

¿Cuántas veces al día te quejas, mentas madre o te hierve la sangre? Depende del día, quizás sea tu respuesta. Por supuesto que hay momentos de momentos (así como hay gente que saca de quicio a un santo) pero si grabaras tu vida durante 24 horas muy probablemente descubrirás que lo haces con mayor frecuencia de lo que piensas. Resulta que muchas reacciones emocionales pasan desapercibidas por la simple razón de que no nos damos cuenta. Ocurren de forma aprendida. Reaccionamos así porque estamos acostumbrados a hacerlo.

Se ha comprobado que las neuronas al interactuar crean circuitos específicos en el cerebro, y en la medida que ese circuito se activa una y otra vez se convierte en reacción automática. De allí la frase neurons that fire together, wire together para ilustrar como las neuronas al dispararse en conjunto crean el “cableado” de nuestra mente. Las neuronas aprenden a intercambiar información de forma más efectiva en la medida que repetimos acciones o pensamientos. Esto es válido para manejar un auto, afeitarse o hacerse la víctima en una relación. Ese aprendizaje queda “impreso” en nuestro cerebro y se almacena para ser utilizado en el momento oportuno, muchas veces sin tener que pensar demasiado. Es una estrategia muy eficiente que puede convertirse en un problema si no tomamos conciencia del mecanismo.

El neurocientífico Alvaro Pascual-Leone usa una buena imagen para explicar esto: nuestro cerebro es como una montaña recién nevada. Si descendemos por ella en un trineo somos libres de tomar cualquier dirección y disfrutar la suavidad de la nieve. Pero si tomamos la misma ruta varias veces iremos marcando una pista donde ganaremos velocidad y de la cual será más difícil salir. Ahora olvídate de la nieve y piensa en los ataques de rabia, las frustraciones o las quejas. Si tomas la misma ruta una y otra vez llegará el momento cuando irás cuesta abajo en la rodada sin darte cuenta. Simplemente lo haces y cambiar de actitud lucirá como un trabajo casi imposible.

Afortunadamente los mismos estudios señalan que el cerebro es tan maleable como una plastilina y por tanto sí es posible abrir nuevos caminos. Pero hay que hacerlo de manera consciente. Eso significa “darse cuenta” de los pensamientos y acciones para hacer una pausa y tomar otro camino. No es fácil, lo se, sobre todo si la montaña helada de tu cerebro tiene autopistas de las cuales no has salido en décadas.

Pero no es imposible. De hecho, a medida que tomas mayor conciencia de lo que ocurre contigo en el momento presente, poniendo atención de manera activa a lo que te ocurre y como te sientes, vas desarrollando la habilidad de conectarte mejor con el entorno y tu mundo interno. Desde allí resulta más fácil hacer una pausa y observar lo que acontece. Así, en lugar de permitir que las neuronas disparen una reacción sin control (la misma de siempre) abres oportunidades para responder con mayor conciencia. Sin inhibirte, sin represión, al contrario, actuando de manera más efectiva y amorosa.

La próxima vez que vayas a mentarle la madre a alguien hazlo con plena conciencia, no por simple reflejo. Quizás descubras que una mentada puede estar (aparentemente) bien merecida, pero la verdad es que pocas veces trae mayor bienestar a tu vida. Y mucho menos ayuda a construir una buena relación.

Para “darme cuenta” de los circuitos que mis neuronas activan a cada instante la meditación ha sido una técnica muy poderosa. Tú seguramente puedes encontrar alguna herramienta que se acople a tu vida. ¿Por qué hacerlo? Aparte de vivir más despierto en lugar de deambular en piloto automático, tendrás el placer de quejarte menor y disfrutar más. Mentadas de madre incluidas.

Etiquetas:

Eli Bravo

Comunicador en serie. Graduado en Periodismo en la UCAB. Director y Editor Ejecutivo de http://inspirulina.com. Su interés es todo lo humano (lo divino una vez cae el sol) Presentador de radio y TV, es autor de 6 libros. Su primera novela se titula “Una ola tras otra”. Más en http://elibravo.com/ y en @EliBravo.

Twitter: @EliBravo

Comentarios