Los viajes: oportunidades para reconectar

Escrito por @elevatupasion el 20 de mayo de 2015

Me encuentro llegando de un estupendo viaje de fin de semana. Entre mar, piscina, buena comida, sol radiante y alegría transcurrieron mis días. Cuando viajamos existe un tiempo psicológico que, en la mayoría de los casos, nos permite sentir que las horas resultan más cortas de las que habitualmente experimentamos, percibimos la naturaleza, la arquitectura, los aromas y sonidos de una manera diferente a las que acostumbramos, existe sin duda un deleite mayor por avanzar y descubrir.

Un viaje, ya sea de vacaciones por varias semanas o pocos días, nos permite agudizar los sentidos. Muchas veces imbuidos en nuestras propias rutinas diarias nos distanciamos del mundo y tendemos a creer que el estilo de vida que decidimos adoptar es el que comúnmente las personas eligen, que nuestra “verdad” es la que se mantiene y nos negamos a ver más allá de “nuestras narices” otras perspectivas y formas de hacerlo mejor.

Viajar nos permite conectarnos con el presente de una forma más efectiva, cuando nos entregamos a la experiencia de conocer se produce una magia, pues tendemos a olvidarnos de preocupaciones o problemas, estamos allí frente a ese museo, cascada o monumento, simplemente contemplándolo, admirando su magnificencia y disfrutando del instante que nos regala la vida.

Luego del recorrido viene la parada que nos trae de retorno a la realidad cotidiana. Muchos regresan con hastío, algunos con cansancio y otros reflexionando sobre sus vidas y destinos. Son distintos los efectos que cada viaje puede causar en nosotros. Ahora bien, si luego del retorno pasas días y días con desasosiego, sintiendo tristeza por dejar atrás esas vivencias enriquecedoras que ya no ves en tu cotidianidad, definitivamente algo está fallando que es necesario revisar, valdría la pena que te preguntaras ¿Cuánto te gusta tu vida?

Además de la novedad que supone un viaje y las sorpresas que trae consigo, creo que en gran medida el bienestar que asociamos a la experiencia se encuentra conectado a la disposición y voluntad que tenemos. No he conocido hasta ahora a una persona que se sume a un viaje con apatía y desazón, al contrario, habrá siempre apertura para conocer, sentir y aprender, lo que se resume en un deseo ferviente por vivir.

Si cada mañana conscientemente tomáramos la actitud que desplegamos ese primer día de viaje con la misma emoción e ilusión para recorrer el destino, ¿Qué crees que ocurriría? Muy probablemente estaríamos conectados con el ahora, captando los sucesos, observando con atención la naturaleza que nos rodea, disfrutando a las personas, estaríamos más abiertos a cada experiencia, ya sea desde un aroma, un abrazo o un atardecer. Seguramente, empezaríamos a sentir que aumenta el gusto que tenemos por la vida y en consecuencia, la gratitud por estar aquí en este plano existencial.

Aunque la vida nos traiga pruebas y desafíos, ten presente que agudizar tus sentidos para ver en ella todo lo que te gusta y disfrutas, puede convertir el viaje más importante que debes transitar en una verdadera oportunidad para transcender, ser feliz y evolucionar. Deseo entonces que tengas un excelente viaje en el camino de tu vida.

Recuerda que “Elevando tu pasión inspirarás al mundo”.

Brirkellia Álvarez

Life coach y comunicadora. Construyendo un “Plan B” con pasión e inspiración.

Twitter: @elevatupasion

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