Mitología Venezolana Antigua

Escrito por @CharrierCorona el 2 de mayo de 2013

Porque desde este lado del mundo también hay una mitología valiosa, una mitología que, me atrevo a decir, es uno de los pilares fundamentales del comportamiento social de los venezolanos. Una mitología que no se basa en los planetas, ni en las fuerzas de la naturaleza pero que sí se basa en los detalles más reveladores del pueblo “chévere, cambur pintón”.

 

Introducción

Los venezolanos somos como somos por nuestros indígenas. Un pueblo que lo tiene todo, humor y astucia. Aunque nuestros antepasados no eran tan impotentes* como las otras culturas precolombinas, nuestros indígenas tenían su historia apasionante y divertida, una historia que muy pocos conocen en realidad.

Desde los tiempos precolombinos podemos observar este mismo comportamiento que nos caracteriza. En aquella época los indígenas eran nómadas, como cualquier padre de familia de este país. Los indígenas se asentaban en un territorio y buscaban la manera de explotar los recursos naturales disponibles hasta agotarse la existencia (de allí viene la cuña de Graffiti).

Las mujeres indígenas que vivían en la costa se apoderaron rápidamente del mercado del coco y sus derivados. Por eso era habitual ver a muchos de nuestros antepasados ir a la playa para ver a las criollas Pocahontas con sus cocos al aire libre, acariciados por la brisa costera. Los kioskos improvisados mostraban a la clientela una gran variedad de cocos, había cocos grandes, cocos pequeños, cocos peludos, cocos tiernos, cocos pasados de años, etcétera. Esto estableció el inicio del ‘buhonerismo’ en Venezuela. (Muchos dicen que ‘buhonero’ en indígena significaba: ‘vende hoy lo que no sirva mañana’, pero son puras especulaciones). Entre las actividades más habituales estaba el concurso de “Tonta-Concurso-de-Altas-con-Cocos”. Este concurso era llevado a cabo por las mujeres de la zona y consistía en vestir a las palmeras más altas del lugar con cocos llenos de aire. La palmera más bonita era proclamada la palmera reina del lugar. Esto dio por supuesto inicio a lo que hoy conocemos como el Miss Venezuela.

El coco era una de las bases de la gastronomía indígena. Para comer los mejores cocos los hombres tenían que ingeniárselas para conseguirlos. Al principio se pensó que los mejores cocos se encontraban en las palmeras más altas, pero generalmente estas palmeras tenían el coco vacío y sus retoños de cocos estaban a menudo llenos solo de aire. Fue el inicio de los cocos falsos. Como eran las mujeres las dueñas de las palmeras, eran ellas quienes daban permiso al hombre que ellas quisieran, de trepar hasta sus cocos, sin embargo se sabe que algunos indígenas eran tan perezosos que se conformaban con los cocos caídos, aquellos que ya estaban por el suelo y que nadie quería.

 

Continuará…

 

Charrier Corona

Bloguero y hombre de idiomas. Estudiante de traducción y política internacional en la Universidad de Los Andes. Escribo por diversión, respiro por trabajo y sueño por placer. Más de mí en unlocomas.com y @CharrierCorona

Twitter: @CharrierCorona

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