Problemas y soluciones para tu piel

Escrito por Un Tipo Serio el 17 de enero de 2016

Contrario al dicho popular, no todos los hombres somos iguales, y eso se comprueba por nuestro tipo de piel. Cada uno de nosotros tiene un problema distinto según las particularidades de la misma. Por eso, aquí te presentamos los problemas diversos más comunes con sus respectivas soluciones, dejando atrás los prejuicios machistas que indican que no es una conducta masculina (de ‘machos’) preocuparse por este tipo de cuidados:

Problemas de grasa

Los síntomas de la piel grasa suelen ser la aparición de granitos, espinillas, puntos negros y brillo. Esto se deba a que tus poros están más abiertos que lo normal y por lo tanto tienen una mayor capacidad de absorción de polvo y suciedad.

La causa es una mayor actividad de las glándulas sebáceas, que son las encargadas de fabricar el sebo: un lípido que lubrica y protege la piel.

La solución: realiza una limpieza semanal con un producto exfoliante –sin coincidir con tu día de afeitado-, evita las cremas untuosas y busca siempre productos hidratantes ligeros adaptados a las pieles grasas.

La alimentación: las frutas y las verduras serán tus mejores amigas. Las frituras y todos los alimentos que solo aporten grasas vacías son tus peores enemigos. La grasa beneficiosa como la del pescado azul y los frutos secos es tu aliada, pero no en exceso.

Sequedad

Los síntomas: el principal problema de la piel seca es que no tiene una barrera para protegerse de las agresiones externas. El picor, las pequeñas fisuras y las descamaciones son habituales, más que nada en ambientes fríos y secos.

La causa: el clima seco, el aire acondicionado, el uso de jabones agresivos, algunos medicamentos, una dieta poco equilibrada o el propio envejecimiento contribuyen a resecar tu piel.

La solución: hidratación progresiva con la aplicación de cremas humectantes. No pasar demasiado tiempo bajo una ducha de agua caliente. Cuando te seques al salir del baño no arrastres la toalla sobre tu piel, solo da pequeños golpes y déjala algo húmeda al ponerte la crema, de esta manera conseguirás retener parte del agua que tu piel necesita.

La alimentación: frutas frescas ricas en agua como la piña, la patilla, la fresa y las naranjas. Los peores enemigos de tu piel reseca son el café y el alcohol.

Ojeras y bolsas

Los síntomas: tono apagado de la piel y, además de los alrededores de los ojos, pueden presentarse manchas en otras zonas de la cara.

Las causas: principalmente la fatiga de la piel. Esto genera la acumulación de células muertas sobre la misma, además de una combinación de falta del sueño con un déficit de drenaje.

La solución: no es difícil revertir estos procesos generados por la fatiga. Hazte una exfoliación semanal (si la piel es grasa) o cada dos semanas (si tu piel es seca) y aplícate a diario una crema con ginseng o vitaminas.

La alimentación: los antioxidantes ayudan a devolver el brillo natural en la piel, y los puedes consumir en las hortalizas color rojo, anaranjadas o amarillas, pimientos, tomates, zanahorias y remolachas.

 

Arrugas

Los síntomas: las líneas de expresión en tu rostro se profundizan más y más con el paso de los años, convirtiéndose en surcos que no favorecen tu imagen.

Las causas: el movimiento natural de los músculos del rostro origina este inevitable desgaste. Pero la exposición solar, frecuente en muchos hombres por distintas razones (ejercicio, trabajo, recreación), representa un daño muy grave que sí se puede evitar.

La solución: hidratación, ésta es la única fórmula posible en menguar el envejecimiento de la piel. Pero el factor más determinante es el protector solar. Muchos sólo lo usamos en los días de playa (algunos, ni siquiera) pero debe ser utilizado cada vez que nos expongamos al sol en nuestra vida diaria, más para los que vivimos en países del trópico. Evita las exposiciones prolongas incluso si usas protector.

La alimentación: trigo, uvas, soya, guisantes, lentejas y cualquier otro alimento con una alta concentración de polifenoles te ayudarán a retrasar el envejecimiento.

 

 Con información de la revista MensHealth España

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